domingo, 28 de febrero de 2010

Hotel Humboldt


El Hotel Humboldt, ubicado en la cima del cerro El Ávila en Caracas, Venezuela es un ícono en la arquitectura venezolana y un símbolo de la ciudad capital, gracias a su exótica ubicación y a su modernísima arquitectura.

El edificio está a una altura de 2.105 msnm y el mismo es una estructura cilíndrica que ofrece una vista de 360°, tiene una altura de 59,5 m y cuenta con 14 pisos que distribuyen 70 habitaciones con diferentes vistas de ambas ciudades (Caracas-La Guaira).


El edificio estaba dotado de un comedor, un mirador y unas estructuras adosadas donde se encontraban las áreas sociales del hotel: salones, estar, dependencias administrativas, servicios y piscina cubierta. La fachada de cristal se utilizó para ayudar al calentamiento de la edificación. La obra la completan dos tramos de teleféricos que unen al edificio con Caracas (Estación Maripérez) y la ciudad de La Guaira (Estación El Cojo), además de una pista de patinaje sobre hielo, de múltiples restaurantes y de un casino (este último en construcción).

El complejo fue iniciado en el gobierno del General Marcos Pérez Jiménez y estuvo a cargo de los ingenieros Gustavo Larrazábal, Oscar Urreiztieta y la compañía venezolana ENECA. El diseño original del hotel y de la estación Ávila son del arquitecto Tomás José Sanabria, quien formó parte de la segunda generación de arquitectos venezolanos formados en el exterior e impulsores del estilo internacional en nuestro país.

El paisajismo era responsabilidad de Roberto Burle Marx pero debido al corto tiempo nunca se llevo a cabo. El arquitecto Alejandro Pietri Pietri diseñó las estaciones de Maripérez y El Cojo (Macuto). El hotel y el tramo de Macuto fueron construidos por la compañía venezolana ENECA, mientras que el sistema aéreo fue responsabilidad de la firma alemana Heckel, a través de su representante Georg Jablonski, y también de la compañía alemana Saarbrucken.


Fue estrenado por el Poder Ejecutivo el 11 de diciembre de 1956 e inaugurado el 29 de diciembre del mismo año. Marcos Pérez Jiménez lo calificó como hostería de la cota 2000.


Los teleféricos empezaron a funcionar al público en diciembre del mismo año y fue entregado a la Gobernación del Distrito Capital, con la intención de incorporarlo al patrimonio turístico y de tenerlo en mantenimiento constante.

Fuente: WP

sábado, 6 de febrero de 2010

Pasajes Torres del Silencio



Para finales de los años 50 y durante las décadas de los 60 y 70 los pasajes de Las Torres de Silencio en pleno centro de Caracas, fueron las áreas comerciales y de tiendas más importantes de la capital.
Pasaje Rio Tórbes era uno de los nombres que tenían estos pasajes que también constituían unos espacios de paseos y distracción de los caraqueños, como lo son hoy los centro comerciales, Sambil, San Ignacio, etc.
En sus paredes habían obras de arte, una de las más importantes de Oswaldo Guayasamín, artísta plástico ecuatoriano de ascendencia Quichua.


En época de navidad colocaban una gran estrella entre las dos Torres de Silencio

sábado, 30 de enero de 2010

Teatro Ayacucho


Las Tres Gracias


La plaza se encuentra en el Paseo Los ilustres el cual forma parte del Sistema Urbano de La Nacionalidad, justo frente a la Ciudad Universitaria de Caracas, campus de una de las principales casas de educación superior de ese país, la Universidad Central de Venezuela. La Plaza Las Tres Gracias fue inaugurada en 1957 por el gobierno de Marcos Pérez Jiménez.

Debe su nombre a las diosas o Tres Cárites Talía, Aglaya y Eufrósine que según la mitología griega representaban la comedia, inteligencia y alegría y que eran hijas de Zeus y Eurínome. El 17 de octubre de 1999 la plaza es reinaugurada luego de meses de trabajos, las estatuas fueron restauradas por el escultor italiano Pietro Ceccaelli.

En los alrededores de la plaza se encuentra la estación del Metro de Caracas, Ciudad Universitaria

lunes, 14 de diciembre de 2009

El Ministerio de Ambiente no hizo absolutamente nada

Mucha desilusión cuando vimos que el fin de semana del 13.12.09 una cuadrilla llegó a rematar el una vez frondoso árbol Mijao, en la esquina de la Clínica Razzetti.

Hasta los retoños que le habían nacido en el pie fueron amputados.

Lo más triste es que las autoridades son complacientes ante esta situación, hicimos la denuncia por la página del Ministerio llamamos al 0212-408-11-11 , y nada.

Visita nuestra nota cuando denunciamos la primera vez este “ecocidio”.



lunes, 9 de noviembre de 2009

Caraqueños no deben olvidar

La ciudad guarda el primer libro de actas del Cabildo y ve la hora en el reloj mecánico más antiguo que queda en funcionamiento, que data del siglo XIX

La ciudad no ha guardado en el cuartico de atrás de la cocina sus cosas más viejas, sino que continúa usándolas y exhibiéndolas. Sus habitantes aún pueden mirar la hora en un reloj del siglo XIX, trabajar en el primer edificio que superó la decena de niveles y caminar por el centro comercial que tiene las escaleras mecánicas más antiguas.

El cronista de Caracas, Guillermo Durand, prefiere llamarlas memoria en lugar de historia y ve con desánimo que sus herederos la desconozcan. Se dice que la capital conserva muy poco de lo primero que tuvo, y es cierto, pero mucho ha quedado registrado en libros y fotografías. Durand tiene una lista de lo más viejo.

La plaza de Enares. En el primer plano de Caracas, que realizó Diego de Enares en 1578, aparece una plaza central que, según relata Durand, era sólo un espacio de tierra que estaba vacío. No fue sino hasta 1753, durante el mandato de Francisco Ricardos, cuando se le da el acabado de plaza.

Se le conoció como la plaza mayor, de la catedral y del mercado. En 1876 se colocó la estatua del Libertador.

El libro de Caracas.

En el archivo histórico del Municipio Libertador reposa el libro más antiguo de la ciudad. Es el primer tomo de las actas del Cabildo de Caracas que data de 1573. El cronista cuenta que si hubo otro antes no tienen conocimiento. El contenido fue transcrito en 1943. Hasta ahora hay 14 tomos respaldados.

Prohibido fumar. Fray Antonio González de Acuña dicta en 1676 la primera prohibición de fumar. La orden restringía el consumo de "tabaco de humo" en las iglesias, sacristías y los alrededores de los templos. Quienes iban a comulgar no podían fumar desde un día y medio antes.

Escaleras para pasar el día.

El pasaje Zingg, que aún existe entre las esquinas de Colón y Camejo, fue el primer centro comercial y también el primero en tener escaleras mecánicas. Durand explica que la construcción data de 1939, pero fue en 1953 cuando instalaron las escalinatas: "Causaron furor en los niños y los padres tenían que llevarlos a pasar la tarde en el pasaje para que se montaran". Las dos escaleras existen, pero no funcionan.

La hora del siglo XIX.

El primer reloj mecánico llegó a Caracas en 1637, cuando la sede arzobispal se mudó de Coro, y fue instalado en la catedral. En 1888 colocan el que se encuentra ahora. Antes, el aparato reproducía el Himno Nacional y el "Alma llanera".

La indemnización de Bocardo.

En 1919 se quemó el Teatro Caracas, que quedaba en la esquina de Veroes. Su propietario, José Bocardo, recibió 300.000 bolívares de indemnización, la primera de la ciudad. La empresa que le pagó fue seguros La Previsora.

El entierro inaugural.

Los cuerpos del general Guillermo Goiticoa y Bonifacio Flores, miembro de la banda marcial de Caracas, fueron los dos primeros en ser enterrados en el Cementerio General del Sur, el 5 de julio en 1876. La tumba de Goiticoa aún existe.

Las torres más altas. El hotel Majestic fue la construcción más alta de la ciudad, con ocho pisos, hasta la primera mitad del siglo XX. Los bomberos lo usaban para hacer prácticas de rescates en alturas, pero en 1942 fue demolido para construir las Torres de El Silencio.

Son las más viejas de la ciudad que superan los 20 pisos.

Fuente: Carlos José Faigil

domingo, 8 de noviembre de 2009